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Grasa láctea, un nutriente diferente

La leche constituye uno de los alimentos de mayor valor nutricional y complejidad composicional, por lo que ha sido desde siempre objeto de innumerables estudios, siendo posiblemente el alimento más analizado e investigado. En los últimos años, la investigación científica enfocada en uno de los nutrientes importantes de la leche, la grasa láctea, ha demostrado nueva evidencia sobre sus bondades nutricionales y los beneficios de incluir lácteos enteros en el marco de una dieta variada y saludable. La leche y sus derivados son alimentos esenciales para el ser humano, y su aporte nutricional diario es fundamental en las diferentes etapas de la vida, constituyendo una relevante fuente de energía, proteínas de alto valor biológico, lípidos, calcio, potasio, magnesio, fósforo, y vitaminas (tanto hidro como liposolubles). Sus lípidos constituyen un valioso aporte energético, y un consumo moderado de leche no implica riesgo alguno con relación a la ingesta de ácidos grasos saturados (AGS), ácidos grasos trans (AGT) y colesterol. El gran aporte nutricional de la leche ha permitido establecer recomendaciones mínimas de ingesta de este producto y de otros productos lácteos (2 a 5 porciones diarias) en función de la edad y el estado fisiológico (especialmente en el embarazo, la lactancia, la infancia y pubertad, y en el adulto mayor). La prevalencia de sobrepeso, obesidad y las enfermedades no transmisibles (ENT) están aumentando a un ritmo alarmante, por lo que el control de peso se ha convertido en un tema importante de salud pública en todo el mundo. Hasta el día de hoy y en general, la investigación científica en nutrición continúa indicando que el consumo de tres porciones diarias de leche, queso o yogurt, como parte de una dieta equilibrada rica en nutrientes puede ayudar a mantener un peso saludable. Además, varios estudios clínicos aleatorizados han demostrado que las dietas que incluyen tres porciones de lácteos por día: 1) Mejoran el peso corporal y/o la pérdida de grasa corporal en adultos obesos y con sobrepeso en condiciones de restricción calórica y cuando el consumo de lácteos y/o de calcio se incrementa desde cantidades inadecuadas a cantidades adecuadas; 2) Ayudan a los adultos a reducir el aumento de peso corporal en condiciones donde no se reduce el consumo de energía. Por otra parte, en todos los estudios clínicos que examinaron el papel de los productos lácteos en la reducción de peso corporal bajo condiciones de restricción calórica, se logró la pérdida de peso. Por lo tanto, la preponderancia de la evidencia científica apoya el papel benéfico de los productos lácteos (leche, yogur y queso) en el control de peso. Aunque existe una creciente percepción de la relación entre los ácidos grasos de la dieta y la salud, no hay ninguna evidencia convincente para hacer recomendaciones generales sobre la restricción del consumo de grasa láctea. Los productos lácteos enteros destacan en el conjunto de una dieta equilibrada por la presencia de componentes lipídicos bioactivos, proteínas de alta calidad y son la fuente por excelencia de calcio biodisponible. El consumo de lácteos enteros (con grasa) no evidencia aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular ni obesidad. Las proteínas lácteas inciden en la reducción de la presión arterial y en el riesgo de diabetes. En individuos con sobrepeso, contribuye al control del índice de masa corporal (IMC). A la vista de las evidencias científicas disponibles hasta este momento, se puede afirmar que, en individuos sanos, la inclusión de leche y productos lácteos con grasa en una dieta equilibrada puede ser muy beneficioso para la salud.

¿Es verdad que un vaso de leche ayuda a dormir bien?

Para algunas personas beber leche antes de acostarse es un ritual; para otras, una manía o una costumbre e incluso para algunos puede ser hasta una necesidad. Y no es raro porque lo cierto es que así como existen algunas creencias populares a la que se les atribuyen supuestos beneficios, en el caso de la leche, su efecto beneficioso sobre el descanso tiene una base científica. Tal como explica la Dra. Magda Carlas, Licenciada en Medicina y Cirugía y Máster en Nutrición y Ciencias de los Alimentos, los lácteos contienen triptófano, que es un aminoácido precursor de la serotonina (neurotransmisor que modula procesos como el estado de ánimo, la percepción, la recompensa, la ira, la agresión, el apetito, la memoria, la sexualidad y la atención) y de la melatonina (hormona que participa en el control de los ciclos del sueño), por lo que consumirlo a través de los alimentos ayuda a conciliar el sueño. «Más que producir un efecto relajante en las personas, inducen a un equilibrio mental», matiza la experta. En este sentido, la Dra. Elena Aguilar, doctora en Nutrición del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Madrid (CODINMA) aclara que, aunque lo de beber leche antes de dormir no se trata de una «fórmula milagrosa» ni algo que funcione para todo el mundo es cierto que el hecho de que contenga triptófano y que la concentración de serotonina aumenta al caer el día y favorezca la concentración de melatonina, puede provocar la aparición del sueño. Además, tomar una bebida caliente aporta una mayor relajación. La experta de Codinma aclara, no obstante, que a pesar de que los suplementos de triptófano parecen haberse puesto de moda no existe suficiente evidencia científica para asegurar que sean eficaces, por lo que insiste en que ese aminoácido esencial se aporta exclusivamente por la alimentación que sigamos. Además de los lácteos, existen otros alimentos ricos en triptófano como la yema de huevo, las carnes de pollo, pavo y conejo; y los pescados (salmón, atún, boquerones, sardinas y caballa), que además aportan ácidos grasos Omega 3. Los cereales integrales, las legumbres y las verduras también contienen triptófano. En cuanto a las frutas, las que tienen más triptófano son plátano, piña, aguacate , cerezas, frutos rojos y ciruela. «También son ricas en vitaminas y minerales como el magnesio que favorece la relajación, disminuye la fatiga y aumenta la tolerancia al estrés», explica la Dra. Mar Mira, licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Navarra. Sobre el plátano, que suele figurar a menudo en la lista de los mejores alimentos para conciliar el sueño, los expertos aclaran que es mejor consumirlo para merendar o a lo largo del día y no precisamente en la cena. Los frutos secos como los pistachos, las almendras, las avellanas, las nueces, los anacardos y los cacahuetes (y algunos de ellos también magnesio) también contienen triptófano por lo que son aconsejables igualmente en la cena, al igual que las semillas de girasol, calabaza y sésamo. Eso sí, en pequeñas cantidades, tal como aclara la experta. El chocolate negro, que contiene triptófano y magnesio, puede ser también adecuado pero «solo para aquellas personas que se encuentren algo bajas de energía por la noche, pues sus estimulantes pueden contribuir también a activar», aclara la Dra. Carlas.

Leche Un Alimento Importante Para Las Personas Mayores

Las personas mayores necesitan tomar leche para tener más energía, para fortalecer sus huesos, para prevenir enfermedades. Sobre eso, conversamos con el Dr. Dardo Roldán, presidente de la SUGG (Sociedad Uruguaya de Gerontología y Geriatría). La leche tiene múltiples beneficios conocidos, por lo que es parte fundamental de la alimentación de todos los humanos. Pero tanto en niños como en personas mayores adquiere una relevancia mayor. Así lo explicó a Montevideo Portal el geriatra Dardo Roldán: «Nosotros siempre recomendamos a las personas mayores la ingesta de leche. En realidad, de los productos lácteos en cualquiera de sus presentaciones. La leche en sí tiene muchas propiedades que son beneficiosas para la salud y sobre todo para la prevención». A medida que envejecemos, nuestro organismo va perdiendo, entre otras cosas, la capacidad para absorber el calcio y para eso tomar leche resulta de gran ayuda: «Esa mejor absorción hace que aumenten los depósitos de calcio en los huesos que es donde más necesitamos en esta etapa de la vida y por eso el objetivo principal es evitar en el futuro lesiones óseas», detalla el doctor. La recuperación de una lesión ósea de un adulto mayor ya sea una pequeña fractura o algo más grave, puede generar consecuencias a largo plazo. «Las fracturas en esta etapa de la vida son un problema muy importante por eso la mejor forma de tratarlas es evitarlas», señala el especialista. «Una de las formas es evitar que se caigan y la otra es que, eventualmente, si se caen, estén lo más fuertes posibles mediante esa ingesta adecuada de calcio», recuerda Roldán. Para el médico, «lo ideal es siempre tratar de reforzar los momentos que se usa la leche habitualmente, tanto en el desayuno como en la merienda, para tener una adecuada distribución de la ingesta sin alterar el consumo de los otros alimentos». «Si nosotros decimos tomen leche y se llenan, capaz que no comen el resto de los alimentos. Entonces, es bueno usarlo en los momentos adecuados que ya tradicionalmente se utilizan, pero también hacerlo con regularidad y con dosis habituales sin sobrepasarse». La leche, además, tiene proteínas, muy importantes para el desarrollo del organismo. «En estos tiempos también hacemos mucho énfasis en las leches que tienen aporte de vitamina D porque esta mejora la absorción del calcio en los organismos (mejorando los depósitos) pero también tiene una función muy importante a nivel muscular, en el desarrollo de la masa muscular, y aumenta la fuerza muscular, lo que permite evitar la sarcopenia, enfermedad muscular que también desfavorece las caídas y fracturas en las personas mayores», cierra el geriatra. Documentado La SUGG elaboró junto a Conaprole un documento en el que se detallan los beneficios de tomar leche: «Es una fuente importante de calcio, proteínas de alto valor biológico, vitaminas (A, B2, B12 y D) y otros micronutrientes (magnesio, fósforo, potasio, zinc, selenio)». «Los lácteos se encuentran incluidos en las pautas de alimentación saludable de todas las edades y es importante destacar que su presencia en la dieta de las personas mayores puede contribuir a mejorar la calidad de su alimentación», afirma. «En las personas mayores con disminución del apetito y/o con dificultad para alimentarse (alteraciones de la masticación y/o de la deglución) es esencial el consumo de 2 o 3 porciones de leche descremada o semidescremada, quesos bajos en grasa o yogur al día. De esta manera nos aseguramos la calidad nutricional de la alimentación, a través de un alimento natural, disponible y que se consume directamente o formando parte de preparaciones muy diversas», aconseja. «Las personas mayores se pueden beneficiar de consumir leches enriquecidas: con vitamina A, que interviene en el sistema inmune, la piel y las mucosas; con vitamina D esencial para huesos y músculos; con hierro ya que es frecuente la anemia; con omega 3 por su efecto protector cardio y cerebrovascular; con probióticos para sus beneficios en el tracto gastrointestinal», confirma el documento.

Conaleche Realiza Donación De Lácteos En Conmemoración Del Dia Mundial De La Leche 2021

Hato Mayor.- En el marco de la celebración del Día Mundial de la Leche, el Consejo Nacional para la Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera, CONALECHE, realizó donaciones de productos lácteos en distintas instituciones sin fines de lucro, en un acto encabezado por el director ejecutivo de la institución, Miguel Laureano. Durante dichos actos, Laureano resaltó la importancia del consumo de lácteos para mantener un sistema inmunológico fuerte y combatir las diferentes enfermedades que pueden manifestarse frente a un sistema de defensas debilitado y motivo a todos los presentes a consumir leche de producción nacional, con la intención de engrandecer la patria y apoyar la producción local,  destacó además la labor y el esfuerzo que realizan los productores y procesadores lácteos Dominicanos, en beneficio del país. Durante las entregas se realizó también una charla impartida por personal capacitado del Conaleche, sobre la importancia del consumo de lácteos en las distintas etapas de la vida, dirigida a los niños de la fundación Good Neigborn, finalizando con un brindis de leche a los presentes. Las donaciones fueron entregadas en beneficio de la fundación Good Neighborn, la escuela de sordos vida y esperanza en cristo, el Hogar De Ancianos Romelia Salas De Barceló, ubicados en Hato Mayor ; así como simultáneamente en el Hogar de Ancianos Club de Leones Inmaculada Concepción, en Cotuí, y el hogar de ancianos San Francisco de Asís en Santo Domingo. Día Mundial De La Leche La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha establecido la celebración del Día Mundial de la Leche, cada primero de junio, desde el año 2001, con el objetivo de motivar el consumo permanente de leche.    

Mito o Verdad: Los lácteos son importantes en la dieta de las mujeres embarazadas. VERDADERO

Desde la Organización Interprofesional Láctea (INLAC) nos informan que las mujeres durante la gestación y lactancia son uno de los colectivos que más calcio diario necesitan. El desarrollo del feto y de toda su estructura ósea eleva la cantidad diaria que es preciso proporcionar al organismo. La madre prioriza las necesidades para el desarrollo del feto frente a las de su propio cuerpo, aportándoles el calcio necesario, aunque para ello tenga que sacrificar sus aportes e incluso movilizar sus depósitos. La doctora Rosaura Leis recuerda que la alimentación de la madre dejará una impronta metabólica durante la formación del feto e influirá en la salud del niño durante toda su vida. Los lácteos son claves en el contexto de una dieta saludable. Así, la doctora recuerda que la mujer gestante, en el marco de una alimentación saludable, deberá tomar al menos tres raciones de lácteos al día, porque “son una garantía de salud para la madre y para el niño”, ha remarcado Leis. Leis es coordinadora de la Unidad de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica del Hospital Clínico Universitario de Santiago, Lider del GI Nutrición Pediátrica del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), miembro del CiberObn y miembro del Comité Científico de INLAC en el marco de “Súmate a la Generación Láctea”, campaña que informa sobre los beneficios saludables de este producto junto a una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio físico moderado de forma regular. El calcio, factor clave para las madres El calcio es necesario para el crecimiento y desarrollo normal de huesos y dientes. Durante la gestación, se recomienda ingerir de 1.000 a 1.300 mg de calcio al día, en función de la edad, el equivalente a cuatro raciones de productos lácteos. En la leche y los productos lácteos encontramos una forma adecuada, saludable y sabrosa de suplir el calcio necesario. Los lácteos, en todas las etapas de la vida La mayor parte de las Guías en Alimentación recomiendan tomar entre dos y cuatro raciones por día de lácteos, dependiendo de la edad y circunstancias de cada colectivo. Los lácteos aportan proteínas de alto valor biológico, grasas e hidratos de carbono, fundamentalmente en forma de lactosa, además de calcio, magnesio, fósforo, zinc y otros minerales, así como vitamina B12 y A, todos ellos con importantes funciones en el organismo. Pero si se tienen en cuenta estrictos criterios científicos, y por tramos de edad, se recomienda que los niños de corta edad tomen entre 4 y 5 raciones al día, los niños y adolescentes entre 3-4, en cada caso, 4 las embarazadas y de 3-4 las personas de edad avanzada. Los expertos, en definitiva, subrayan que los lácteos deben consumirse durante todas las etapas de la vida. Asimismo, es conveniente hacer ejercicio regular y moderado, al menos de unos 60 minutos diarios cuatro veces por semana.

¿Por qué debes tomar lácteos si practicas deporte?

Los lácteos no pueden faltar en la dieta de los deportistas, ya que proporcionan proteínas de alto valor biológico, son fuente de calcio y otros nutrientes de gran interés, y también, en el caso de la leche, de hidratación, subrayan los expertos que colaboran en la campaña de información lanzada por la Organización Interprofesional Láctea (INLAC) con apoyo de la UE, que promueve el consumo de al menos tres lácteos al día. En general, los lácteos tienen un perfil nutricional equilibrado y su consumo conlleva un contenido moderado de hidratos de carbono, que tienen como principal función el aporte energético. Riboflavina, niacina, vitaminas B12, A, o C y minerales como potasio, zinc, fósforo o yodo son algunos de los otros componentes que aportan los lácteos. El presidente de la Fundación Española de la Nutrición y miembro del Comité Científico del Programa Europeo de fomento del consumo de lácteos lanzado por INLAC y la UE , Gregorio Varela Moreiras, recuerda que los deportistas tienen necesidades de alimentación especiales, y que deben personalizarse, siempre que sea posible. Tal y como destaca este catedrático de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia y Director del Departamento de Ciencias Farmacéuticas y de la Salud de la Universidad CEU San Pablo, las proteínas de los lácteos tienen alta calidad biológica, es decir, son altamente aprovechables para el fortalecimiento y el mantenimiento de la masa muscular. Los deportistas también deben tener un adecuado aporte de calcio y otros minerales y vitaminas. En este sentido, Varela remarca que el calcio, que aportan fundamentalmente los lácteos, es clave para mantener una buena estructura ósea, rendir mejor en la actividad deportiva y reducir el riesgo de lesiones. Igualmente, supone una garantía para la salud ósea del deportista a lo largo de su vida. Los deportistas tienen que cuidar siempre su hidratación y, en este sentido, la leche es muy recomendable para la recuperación. Por ejemplo, añade Varela, después de una solución oral, la leche es la mejor opción para la hidratación de nuestro organismo, agrega el catedrático. Y es que durante la realización de una actividad física suele producirse una mayor pérdida de fluidos, por eso es tan importante la rehidratación. Le leche está compuesta en un 90 % por agua y tiene proteínas y grasas de digestión lenta que permiten la absorción de agua y electrolitos de forma constante en el tiempo. A esto se suma que el lactosuero del yogur, adicionalmente, es una fuente de proteínas beneficiosas para los deportistas. Y el potasio, presente en la leche, contribuye al mantenimiento de la presión arterial normal y las proteínas que contiene, con todos los aminoácidos esenciales, contribuyen a aumentar y conservar la masa muscular, en sinergia con la masa ósea, aspecto clave para los deportistas. Los lácteos son alimentos muy completosLos productos lácteos son alimentos muy completos, y uno de los pilares nutricionales de la alimentación para todas las edades. Presentan una gran variedad de nutrientes y un buen balance de grasa, proteínas de alto valor biológico e hidratos de carbono, así como de minerales y vitaminas. Su variada composición, y alternativas y accesibilidad en el mercado, los convierte en una oportunidad para cubrir las necesidades nutricionales de los distintos grupos de población. En una dieta suficiente y equilibrada, los productos lácteos ayudan a garantizar un correcto desarrollo del individuo, porque aportan gran variedad de macro y micronutrientes en relación con su contenido en calorías, es decir, una magnífica densidad nutricional. Son alimentos especialmente ricos en proteínas y en calcio de fácil asimilación y utilización. También son una fuente importante de vitaminas. Y la composición variable en agua, lactosa, grasa, proteínas, vitaminas y minerales que tienen los productos lácteos hace que se adapten muy bien a todo tipo de dietas y de personas con distintos requerimientos nutricionales. Generación Láctea, campaña cofinanciada con fondos comunitarios, difunde entre la población española que los lácteos, además de sabrosos, son alimentos situados en la base de la pirámide nutricional. En este contexto, Generación Láctea ha convertido en proveedor oficial de la Minicopa Endesa gracias al acuerdo alcanzado entre la ACB e INLAC, para apoyar a los jóvenes talentos y fomentar hábitos saludables y el deporte.

Yogurt ¿aliado contra sobrepeso y diabetes?

Las personas que consumen 4.5 porciones de yoghurt a la semana redujeron en un 28% el riesgo de desarrollar Diabetes Tipo 2 En la actualidad se habla mucho de la importancia de mantener un estilo de vida saludable, lo cual se traduce en tener una alimentación correcta balanceada de acuerdo a la actividad física y edad de cada persona. Esto ya no solo es una cuestión estética, es una necesidad, ya que el acelerado ritmo de vida, acompañado del sedentarismo, contribuye a que México se encuentre en los primeros lugares de obesidad, sobrepeso y enfermedades asociadas (también conocidas como comorbilidades). Por lo anterior instituciones públicas, privadas, científicos y la comunidad médica, se han dado a la tarea de investigar los factores de riesgo que contribuyen a desarrollar obesidad y sus comorbilidades; uno de los factores clave es la alimentación, la cual juega un papel muy importante en la salud de las personas. En el marco del 4° Simposium, “Iniciativa para una Dieta Correcta: Lácteos, Alimentos Fermentados y su interacción con la Microbiota Intestinal”, Yoghurt in Nutrition (YINI), organizado en nuestro país gracias a Instituto Danone de México, científicos y especialistas de salud de talla internacional se presentaron para dar a conocer diferentes avances en materia de lácteos y microbiota intestinal en la salud. En dicho evento se presentaron hallazgos sobre los beneficios de consumir yoghurt diariamente entre ellos el Dr. Dariush Mozaffarian, de la Escuela TUFTS Friedman de Nutrición Ciencia y Política de EU, presentó varios estudios realizados en Estados Unidos de América, sobre la dieta y el estilo de vida en el desarrollo de comorbilidades asociadas a la obesidad. El Dr. Mozaffarian presentó una hipótesis que demuestra que el consumo regular de yoghurt se traduce, a largo plazo, en un menor aumento de peso y un mejor Índice de Masa Corporal. Lo cual se atribuye a que el consumo de yoghurt, gracias a sus probióticos, puede mejorar la salud intestinal y reducir la inflamación crónica mejorando la respuesta inmune innata y adaptativa, la función de barrera intestinal, los perfiles lipídicos y regulación del apetito. Lo anterior se basa en dos estudios. En el primer estudio se realizó a más de 6.500 individuos durante 17 años, en el que se demuestra que los que consumían más de tres raciones de yoghurt a la semana mostraron un 50% menos ganancia de peso. El segundo estudio demostró que los individuos que consumieron mayor cantidad de yoghurt (en promedio un yoghurt al día) tenían menos probabilidad de tener sobrepeso u obesidad, reduciendo el riesgo en más del 10%. Así mismo se ha demostrado que el consumo de yoghurt puede ayudar a prevenir una de las comorbilidades asociadas a la obesidad, la Diabetes tipo 2 (DT2).

Comer queso podría compensar el daño causado por la sal a los vasos sanguíneos

Los amantes del queso tienen un motivo para estar de enhorabuena. Al menos es lo que se desprende de una investigación a cargo de expertos de la Universidad de Penn State (EEUU), que asegura que los antioxidantes que se encuentran naturalmente en el queso pueden ayudar a proteger los vasos sanguíneos del daño causado por los altos niveles de sal en la dieta. Para llegar a esa conclusión, analizaron a 11 adultos sin presión arterial alta y los dividieron en cuatro grupos: uno que siguió una dieta baja en sodio y sin lácteos; otro con una dieta baja en sodio y alta en queso; otro con una dieta alta en sodio y sin lácteos; y uno con una dieta alta en sodio y alta en queso. Las dietas bajas en sodio hicieron que los participantes consumieran 1.500 miligramos de sal al día, mientras que las dietas altas en sodio incluyeron 5.500 miligramos de sal por día.Y los resultados del trabajo, publicado en ‘The Journal of Nutrition’, indican que cuando los adultos consumían una dieta alta en sodio, experimentaron disfunción y menos relajación de los vasos sanguíneos. Pero, cuando los mismos adultos consumieron cuatro porciones de queso al día, el equivalente a 170 gramos, junto con la misma dieta alta en sodio, no experimentaron este efecto. “Si bien hay un gran debate para reducir el sodio en la dieta, para muchas personas es difícil. Posiblemente poder incorporar más productos lácteos, como el queso, podría ser una estrategia alternativa para reducir el riesgo cardiovascular y mejorar la salud de los vasos sin necesariamente reducir el sodio total”, explica Billie Alba, principal autora de la investigación. Por su parte, Lacy Alexander, profesora de Penn State, asegura que la conexión entre los productos lácteos, incluso los quesos con alto contenido de sodio, y una mejora de la salud cardiovascular están demostradas. “Los estudios han demostrado que las personas que consumen la cantidad recomendada de porciones de lácteos cada día generalmente tienen una presión arterial más baja y una mejor salud cardiovascular en general”, explica la experta. “Queríamos ver esas conexiones más de cerca, así como explorar algunos de los mecanismos precisos por los cuales el queso, un producto lácteo, puede afectar la salud del corazón”, añade Alexander. Capacidad antioxidante del queso Billie Alba asegura que si bien los investigadores no pueden estar seguros de que los efectos sean causados por un nutriente específico en el queso, los datos sugieren que los antioxidantes presentes en él pueden ser un factor contribuyente. “El consumo de altas cantidades de sodio provoca un aumento en las moléculas que son perjudiciales para la salud de los vasos sanguíneos y la salud general del corazón. Existe evidencia científica de que los nutrientes a base de lácteos, específicamente los péptidos generados durante la digestión de las proteínas lácteas, tienen propiedades antioxidantes beneficiosas, lo que significa que tienen la capacidad de eliminar estas moléculas oxidantes y, por lo tanto, proteger contra sus efectos fisiológicos perjudiciales”, concluye la investigadora.

MITO O VERDAD: La leche es una gran aliada para hidratarte (VERDADERO)

La leche es una de las bebidas con mejor índice de hidratación, ayuda a la recuperación de agua y además aporta proteínas, vitaminas y minerales valiosos en épocas de altas temperaturas, así como también durante la práctica del deporte. Así nos lo recuerdan desde la Organización Interprofesional Láctea (INLAC), que engloba a todo el sector lácteo español, tanto a nivel de producción primaria como de empresas elaboradoras. Entre sus actividades, INLAC desarrolla la campaña “Súmate a la Generación Láctea”, con apoyo financiero de la Unión Europea y enfocada en informar sobre los beneficios saludables de los lácteos, junto a una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio físico. Rosa María Ortega, Catedrática de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y experta del Comité Científico que asesora esta iniciativa, explica algunas claves para entender la importancia de los lácteos como fuente de hidratación. “La leche es un alimento con un elevado contenido en agua (aproximadamente un 90% de su peso es agua), además de aportar proteínas de alta calidad y numerosos nutrientes, especialmente calcio, yodo, potasio, magnesio, vitaminas B2, B12, A, niacina… En verano, además de su importancia nutricional, añade su aporte de líquido, ayudando a hidratar y refrescar al que la consume”, puntualiza. Ortega añade que, para lograr una buena hidratación, es importante vigilar un aporte adecuado de agua y fluidos y de bebidas isotónicas en deportistas, pero “es cierto que algunos estudios han encontrado, en niños, que un patrón de consumo de bebidas basado en el consumo de agua y leche se asocia con mejor hidratación (medida por una menor osmolalidad urinaria) que la observada en niños que beben soda y otras bebidas, pero no agua”. De acuerdo con la catedrática, y teniendo en cuenta que el consumo de lácteos es menor del aconsejado en más de la mitad de la población, aproximar su consumo al aconsejado es conveniente en cualquier época del año. “Las alternativas ricas en agua y que se pueden consumir frías o heladas son de especial interés, para su consumo, en la época estival”, añade. “Para lograr una adecuada hidratación, la primera opción es el agua y procurar beber como mínimo ocho vasos grandes por día, pero no podemos olvidar la posibilidad de tomar algún vaso de leche fresca o un yogur adicional (incluso queso fresco, pero también fruta, zumos…), porque la variedad en el consumo de estas fuentes de fluidos ayuda a lograr la hidratación óptima y a veces con agua solo cuesta conseguir este objetivo. La leche aporta mucha agua (90%), el yogur bastante (80% de su peso), y el queso fresco algo menos (70-80% de agua), pero todos estos alimentos ayudan en la hidratación. El lácteo más útil es la leche; y con pequeñas diferencias el aporte más elevado de agua se consigue con la desnatada”, detalla la experta. Conviene recordar que en adultos y niños el consumo aconsejado es 2-3 raciones de lácteos por día; en adolescentes, mujeres en embarazo y lactancia, deportistas y personas mayores el consumo aconsejado es 3-4 raciones por día. “Entendemos por ración un vaso grande de leche (200-250 ml), 2 yogures, o una porción de queso de unos 40-80 g, según sea queso más o menos curado”, puntualiza Ortega.Además, tal y como agrega Rosa María Ortega, un batido utilizando leche o yogur como base e incluso los helados con base láctea, son opciones altamente apetecibles, lúdicas y especialmente útiles en el caso de personas mayores que se deshidratan con frecuencia y se resisten a beber suficientes fluidos.

¿Cuántos lácteos necesita consumir un niño para mantener un crecimiento saludable?

Para los niños más pequeños, la leche forma parte fundamental de su dieta. Al inicio la materna, y más tarde la de vaca (si es que no son alérgicos a ella), deberían darse como alimento a los infantes, indican el pediatra y gastroenterólogo Anthony Porto y la dietista nutricionista Rachel Drake, ambos pertenecientes a la Academia Americana de Pediatras (AAP), en el portal de la entidad HealthyChildren. Además de entregarles las calorías que necesitan a diario, también aportan grasa, para promover el desarrollo de su cerebro y sus ojos, y el calcio y la vitamina D que sus huesos requieren para crecer fuertes. Recordemos que la vitamina D permite que el cuerpo absorba el calcio, así que es importante consumir ambas. Aunque una parte considerable de esa vitamina la podemos generar al tomar sol por algunos minutos durante cada jornada, también podemos encontrarla en alimentos reforzados con ella. ¿Cuándo dar lácteos a los bebés? Los expertos de la AAP aconsejan comenzar a darles de probar leche de vaca alrededor de los 6 meses, luego de que hayan comenzado a consumir alimentos sólidos, prefiriendo la leche o el yogur griego, sin azúcar. Hay que considerar que el bebé podría ya haber sido expuesto a la proteína de la vaca, si es que la madre que lo amamanta toma leche o si le dan fórmula tradicional. Cuando el bebé ya ha llegado al punto de poder comer con su mano, pueden agregarse otros lácteos, como trozos de queso. Eso sí, advierten que a los menores de 1 año no debería dárseles leche de vaca entera ni fórmulas con bajo contenido de hierro porque sus sistemas digestivos podrían no tolerar grandes cantidades de proteína de leche de vaca, mientras que las fórmulas con bajo contenido de hierro podrían provocar anemia. A quienes tengan más de 1 año, los especialistas aconsejan darles alrededor de 2 porciones de lácteos por día o entre 16 y 24 onzas (como máximo) de leche entera diaria. Eso sí, es mejor que no sea entera si existen “antecedentes familiares o riesgo de obesidad o cardiopatía. Hable con el pediatra de su hijo respecto a qué leche recomienda para su bebé de un año”, dicen. ¿Cuántos lácteos al día para niños de 2 y 3 años? Porto y Drake aconsejan dar 2,5 porciones de lácteos por día a los niños de 2 y 3 años. “La AAP recomienda que los niños consuman leche entera hasta los dos años (…) La leche entera contiene aproximadamente un 4% de grasa de leche. Puede ser de utilidad para su hijo cambiar gradualmente de leche entera a leche con bajo contenido graso. Por lo tanto, muchos pediatras recomiendan que los niños consuman leche reducida en grasa (2%) durante algunas semanas antes de cambiar a leche con bajo contenido graso (1%) o descremada (sin grasa)”, señalan. Y añaden que “si los niños no pueden beber leche de vaca, pueden cumplir con los requisitos diarios de lácteos comiendo yogur y queso, pero probablemente necesiten un complemento de vitamina D, ya que no todos los yogures tienen un complemento completo de vitamina D. Hable con el pediatra de su hijo antes de darle cualquier tipo de complemento”.